viernes, 24 de junio de 2011

La niña errónea

Ya soy mayor.
No creo en Dioses
ni en el amor.

Ya soy mayor.
Para mí, deja el mudo
amargura fresca
vida gastada
inocencia en tinieblas

Deja una promesa
salvación
Viene en un canto de guerra

Las flores del almendro

Las flores del almendro
son nieve.

Nieve,
nieve en su color de muerte.
Las flores del almedro
esconden
en su seno un secreto.:
Tal dulzura,
que bajo la miel hierve el veneno

Bailan una promesa feliz
en sus juegos con el viento.

Me prometen estar muerta
con la ternura de un beso.

Suspiros

No te imaginas
hasta que punto soy tuya

las luces perdidas,
tuyas las llamas;
Mis alas atadas,
tu sostienes la llave;
la muete cautiva,
tuyas sus claves
¿Cómo no amarte?
¿Cómo no perderte 
y en mi alma llevarte?
¿Cómo no soñarte?
Si  conmigo
las esatuas y los ángeles
vuelven su pétrea mirada
paraen su silencio buscarte

martes, 14 de junio de 2011

Verde de esperanza

Espero.
Espero,
y caa segundo hiela
y arde como el veneno.

Espero,
y diría que las agujas del reloj 
cortan mi pecho,
porque no espero el Sol,
ni una vida en mí,
ni el amor.

Espero,
porque en mi angustia
ya sólo se esperar,
¡Rosa siempre mustia!


viernes, 20 de mayo de 2011

Después


Suenan claros los compases
en el gran salón desierto:
pues después de tantos valses
Aún viven los ecos de los ritmos muertos

Viento de verde y de menta
trae llanto de campanadas,
entre las copas de absenta
Dormitan tus facciones, desdibujadas.

Sólo en mi cabeza queda
la estrofa de violines
que con la gracia de Leda
Tantas veces bailé en nuestros jardines.

¡Y apagada mi candela,
y los tules devorados,
aún el Gran Gusano anhela
Mis besos, tras mi abanico agazapados!

¡Y en La Iglesia por mi alma
resuena un canto frío;
Yo nunca deseé la calma
Pero pienso en verte otra vez... y sonrío.

Soy mayor

Soy mayor
Mis engranajes ya no
se estremecen bajo la escarcha.

Ya soy mayor.
He aprendido a ocultar
el odio y la decepción

Ya soy mayor.
No creo en Dioses
ni en el amor.

Ya soy mayor.
Para mí, deja el mundo
amargura fresca, vida gastada.

Deja una promesa de salvación
en un canto de guerra.

Otra Rapunzel

- Mira, m'hijita, si llevas plata encima, nunca te podrán llevar los demonios.
Un dicho de viejas que Aracne seguía al pie de la letra. ¿Por qué no?
Todos pensaban que era más pobre, por llevar plata en lugar de oro, pero ¿A quién le importa lo que piense la sociedad que te condena?
A Aracne no. Y menos cuando llegaron de verdad los demonios. Una horda, pero no como contaban las viejas que vendría. Fue poco a poco, fue ir viendo como iban desapareciendo , uno por uno, todos sus seres queridos, para volver cambiados,  más fríos, más ariscos, más bellos.
Pero ella no.
Ella llevaba plata.
Ella se fue quedando atrás, encerrada en sí misma, en lo alto de su torre, muerta en vida en su aislamiento voluntario.
Pero la soledad no es un camino fácil. ¿qué puede más, el deseo de vivir, o querer seguir existiendo?

¿Puede estar una encerrada en una torre eternamente, viendo pasar tu vida una y otra vez en los ojos de todos, y no hacer nada?

Porque tenia opciones.

Tres opciones, como tres deseos.

Podía seguir luchando sola, por ser ella misma y morir olvidada.

Podía rendirse y dejar atrás sus crucifjos, dejar que su alma muriera para mantener la cordura.

o podía tomar el camino de la soga que pendía como un reloj, y el de la ventana que se abría a la calma y el de las flores de almendro que ofrecían otra existencia tras su blancura de cadáver...

¿Qué hacer?

¿Perder la razón, el alma o la vida?







domingo, 8 de mayo de 2011

Ruido de fondo

¿no me oyes? Llevaba ya tiempo pidiéndote que me rescataras. ¿Te dejan dormir mis gritos? No, pasabas las noches insomne, intentando negar mis aullidos para tener algo en que apoyarte. Porque estás ya cansada de de caer, verdad? Llevas ya demasiado tiempo viendo el abismo pasar ante tus ojos sin poder hacer nada para remediarlo.
Y cada vez que alguien empieza a resbalar hacia esta tumba, tú les empujas fuera de peligro y te hundes más. Por eso me has liberado. Porque incluso cuando te hacía daño, yo sufría y tú no podías remediarlo. ¿Pero querías, verdad? Querías cortar tu existencia, ¿aunque fuera sólo para saber que se siente? ¿Y si no hay nada? Oh bueno. Dirás. Mejor, así no volveré a ver tus gritos, ni sus miradas de desdén por una pobre loca, ni mi corazón latiendo como loco cada vez que él te mira ¡Te mientes! ¡Lo que tú quieres es sentirte viva y en vez de sentir lo más grande que se puede sentir, una muerte lente,eres capaz de darlo todo a la oscuridad. ¡Te odio! ¿Cómo eres tan egoísta de dar tu existencia al abismo cuando sabes que yo deseo una?
Ah
¡Y ahora te quejas! ¡Ahora dices que no deberías haberme dejado hablar! ¡Ahora dices que deberías medicarte, y a ver si así consigues que me calle! ¿Qué creías? ¿qué yo tengo tu bondad? ¡Ja! yo ya he caído, querida, y se lo que es el abismo. Así que no voy a dejar de intentar subir,¡Incluso si te hago caer a ti!
Pero en el fondo, eso te haría feliz, porque seguiría siendo dar tu vida por salvar a otra pobre loca, otra pobre chica como tú. ¿Verdad? ¿crees que me puedes salvar? ¿Cómo? Sigo, siendo tu prisionera, sigo siendo sólo una voz en el fondo de tu mente, distrayendote de tus pasatiempos, amargando tus alegrías, pero una voz igualmente.
Aunque sientas mi mirada mientras copias al dictado. Aunque creas haberme visto pasar, y haber notado como corría a tu lado.
Pobre loca, ahora no sólo oyes voces sino que escribes sus monólogos.

Amnesia Post Mortem


19 de mayo de 2011
Cris:
¿Sigues interesada en escribir una historia sobre manicomios? He encontrado en la feria documentación sobre loqueros de mediados del siglo pasado. Es el caso de una paciente en particular, bueno, todo lo que se encontró sobre ella. Como hay muchos huecos, puedes ir escribiendo lo que tú creas que pasó y decir que los fragmentos son tuyos. ¿Sí? Pero el diez que te den lo tendrás que compartir conmigo, je je.
De todas formas, no entiendo por qué te interesas por cosas tan dramáticas.
Un beso, Papá
**
Cris sonrió feliz. Qué suerte tenia de que su padre fuese biógrafo. La verdad es que no sabía muy bien de que escribir para el instituto, y después de un par de películas, ya sabía que quería presentar al concurso. Y con documentación... casi le podía perdonar a su padre que la hubiera dejado con su madrastra dos semanas mientras él se iba a Francia.
Al cabo de cinco días, el correo urgente dejó en su buzón un parte médico, dos telegramas, tres entradas de un diario, unos cuantos nombres y muchos escalofríos A los cinco días, cuando el señor Pérez llegó a casa de madrugada, se encontró en el escritorio de Cris una historia triste y fantástica, un collage literario; una biografía hecha de retales. Con una sonrisa que se le fue borrando, empezó a leerlo:
**
23 de noviembre de 1947
Es frío. El frío que se siente al tocar un espejo. El frío taimado que se te cala en los huesos cuando un presentimiento aparece de repente para anunciar algo terrible. Ese frío que no deja dormir, que no deja vivir, que sencillamente no me deja. Es un intruso en mis entrañas, una avispa en mis neuronas, clavándome una pregunta en la mente: “¿Qué te ocurre?”. No lo sé. Es un secreto que quizás me lleve a la tumba, pero que aun no conozco... aunque baile por mis nervios con tacto de hielo. No sé que hago aquí. No sé quién es toda esta gente que me dice que me he dado un golpe y que mi nombre es Hellene Naiss, que vivo en Lyon y que mis padres están muy preocupados. Parece como si fuera el mundo el que se ha olvidado de mí, y no al revés. Mi nombre es Elvira Ayreis. Soy huérfana y tengo una hermana a mi cargo, Cova, a la que quiero más que a nada en el mundo. Vivo en Oviedo. Nací en 1880. Tengo 20 años. No entiendo por qué esta agenda tiene esta fecha tan extraña. Pero por si acaso, les voy a seguir la corriente a todos aquellos que me dicen que no, que la caída de la “moto” (sea lo que sea eso) me ha afectado.
**
Parte médico de: Hellene Naiss
Cuadro clínico: La paciente muestra síntomas completamente anormales. Tras una severa caída de un vehículo motorizado a gran velocidad y posterior impacto contra un muro, Naiss sufrió una parada cardiaca de más de 30 segundos, para después volver a respirar. Este hecho aislado sería ya de por sí extraño, si no imposible. La enferma no sólo aún vive, si no que se recuperó de sus heridas con sorprendente velocidad, sin dejar cicatrices y alterándose le el rostro de tal forma que ahora es irreconocible, como si de otra persona se tratara. Despertó del coma en el que se hallaba sumida desde el accidente, para darnos otra sorpresa: Hellene Naiss no sólo ha olvidado toda su vida sino que habla ahora un idioma que ella desconocía (castellano) y está convencida de ser otra persona. Presenta también un sorprendente trastorno que hemos denominado “pseudo amnesia cíclica”, consistente en el olvido periódico de la vida que Naiss ha inventado. Durate 48 horas se sumerge en un profundo coma, para despertar siempre gritando en español.
Internada en el psiquiátrico de: Sant Jacques D'Occitane
Nota: Debido al interés que ha generado el caso, la licenciada Claire Nuage se acomodará en Sant Jacques con el fin de poder estudiar detenidamente a Naiss como motivo de su tesis.
Firmado, Jean-Paul Marceux
**
-Hola, soy Clai..Clara -Se presentó la estudiante, poniendo cuidado de pronunciar su nombre a la española- ¿Eres nueva en... la pensión?
-Pues sí. -Hellene sonrió con amabilidad- Soy Elvira, encantada. La verdad es que ya no me esperaba encontrarme a ninguna española por aquí. -Claire dio gracias al cielo porque se hubieran acordado de ella y de que su madre era catalana cuando se decidió a quien mandar a vigilar a la enferma- .
-Claro, estamos en Francia.
-¿Sí? Que extraño, no recuerdo nada de eso... claro que parece que haya olvidado muchas cosas...
Hellene frunció el ceño mientras pensaba, y Claire la dejó sola.
25 de abril de 1948
Me está yendo mejor. Ya he hecho unas amiga. Además, voy recordando más y más cosas. De todos modos, tengo que irme cuanto antes. Estoy muy preocupada por Cova. Estaba internada en el hospital por tuberculosis, y no sé quien estará pagándole las medicinas. A lo mejor nuestros tíos nos han encontrado por fin y son ellos quienes pagan su tratamiento y esta pensión. No lo sé, pero me iré lo más rápido posible.
**
Telegrama al Dr Marceux de Claire Nuage
30 de Abril
La enferma esta histérica. Habla mucho de su hermana. Presenta ansiedad. Me ha asegurado que huirá.


Telegrama a la Srta Nuage del Dr. Marceux:
2 de Mayo
Sé que Naiss ha escapado de Sant Jacques. Síguela. Infórmame de su estado en cuanto puedas.

Claire obedeció. Teniendo acceso como tenía a las entrevistas que le habían hecho a Hellene, sabía que su primer destino sería la ciudad de Oviedo, así que en lugar de seguirla, simplemente tomó el tren más rápido a Cataluña, y de ahí la ciudad.
c¿Qué estoy haciendo?»-Empezó a pensar- «¿Qué hago persiguiendo a una loca fugitiva, dejando que el Dr. Marceux me interne en un loquero? Según él para mi tesis, su segunda más bien, por cómo me está dirigiendo. Está tan obsesionado con este caso, que hasta me ha dejado de mirar con el desprecio de costumbre por ser mujer con el que me miraba. Pero aún así... Aunque nadie me hubiera pagado el viaje ni la estancia, yo seguiría a Hellene de todas formas. Primero, porque la pobrecilla es muy frágil, y en el fondo me da pena. Pero además... lo haría por demostrarle al Doctor que aunque me escogiera para estudiar a Naiss como excusa para hacerlo él, valgo más de lo que cree, y voy a demostrarle a él y al resto del hospital de que pasta estoy hecha, sea hija de una inmigrante o no.
**
Claire se quedó un par de días en Oviedo, sin saber muy bien adonde ir. No tenía sentido buscar en el censo a Elvira o a Covadonga Ayreis, dado a que nunca habían existido. Sencillamente avisaría a las autoridades para que la informaran si veían a alguien que coincidiera con la descripción que había dado de Hellene. De todos modos... Claire no terminaba de estar segura sobre esto. No era racional pero... tenía una intuición respecto a si habían existido o no. Diciéndose que sólo iba a dar un paseo, la joven se dirigió al Cementerio de San Salvador, el más antiguo de Oviedo. Abierto en 1885, si de verdad había existido Cova, debía estar enterrada allí. Por eso. Claire no se sorprendió demasiado cuando encontró a Hellene desmayada en la zona más antigua del cementerio. Su diario estaba junto a ella, apoyado en la lápida que rezaba:
Covadonga Ayreis Fernández, huérfana de padre y madre, fallecida en 1890 a la edad de 15 inviernos. Sus desconsolados tíos Marcos Gutiérrez e Isabel Ayreis ruegan una oración por su alma.
Completamente alucinada, Claire hojeó el diario hasta la última entrada. No se preguntó como había podido llegar antes que ella sin dinero ni ayuda, porque ya había visto lo extrañas que llegaban a ser las habilidades de Hellene. La entrada leía:
10 de mayo:
Al final lo he recordado todo. Covadonga murió de tisis en el hospital la misma noche que encontré a tía Isa, quien con su dinero hubiera podido pagarla un tratamiento mejor. Ahora recuerdo cómo se desdibujaba todo, y yo corría y gritaba, y ya nada era como debía ser... Salvo los acantilados del Cantábrico, y mi vuelo hacia las rocas... mis huesos crujiendo... Y como, después de eso, vi luz... y gente... gente llamando a Hellene. ¿Qué pasaría con esa pobre desgraciada, si yo me quedé su vida? No lo quiero saber. No quiero ser un monstruo.

Claire se dio cuenta entonces, horrorizada, de que no oía otra respiración aparte de la suya. Se volvió hacia Elvira, sabiendo bien lo que iba a encontrar. Fría toda ella y su pecho silencioso, perfumada a almendras amargas. A la licenciada Nuage se le escapó una lágrima mientras pensaba como le iba a explicar esto al Dr. Marceux.
Fin
-¿ Qué te parece, papá? -Preguntó Cris a su padre la mañana siguiente- ¿ Está bien? La verdad es que me he inventado mucho, pero es que... se me ocurría así.
-Mira cariño, es una historia muy buena, pero deberías dejar de ver esas películas que ves. Te estás volviendo demasiado macabra.
-Pero...
-No hay peros que valgan, niña -Ladró su madrastra inmediatamente.
**
Esa noche, la policía llamó al señor Pérez para avisarle que su hija había tenido un accidente al caerse de la moto de su novio, y que se encontraba grave. Llegó al hospital pálido y nervioso, y tras oír que a Cris se le había parado el corazón durante unos momentos, una sospecha se adueñó de su cabeza. No mencionaron su recuperación milagrosa ni los cambios en su aspecto, pero no hizo falta. Su hija se acababa de despertar de un coma, le dijeron, y podía verla. Lucas Pérez fue, a la cabecera de su hija, quién no mostraba cicatrices, quién estaba irreconocible, quién no daba muestras de reconocerle. Y no susurró en su oído el nombre que él le había puesto, sino:
-¿ Señorita Ayreis?
Y a pesar del dolor que sintió, no le sorprendió lo más mínimo que ella respondiera alarmada:
-¿Cómo sabe mi nombre?

Sueños

Anoche soñé contigo
Soñé que cruzaba turba y pantanos bajo nubes de tormenta
hasta llegar a la laguna de tinieblas.

Soñé que en un playa gris
el cielo era rojo en su agonía
mientras una vieja barca,
prisión de un remero inmortal,
se acercaba a pedirme dos monedas de cobre.

Ya ves.

Yo preferí quedarme
a la orilla de la Laguna Estigia
(y despertarme
y poder seguir siendo el autómata en que me he convertido)
que cruzar y dejar mi vida atrás.

Y dejarte atrás.
Ahí lo tienes. Anoche soñé con nosotros.
Contigo, dondequiera que estés,
rogandome que te espere ante Caronte


domingo, 26 de diciembre de 2010

¡Feliz Navidad!

Ver para creer. Esta es la carta a los Reyes Magos de mi hermana pequeña. No es que tenga mucho en común con lo que publico normalmente, pero es que no publicarla me parece un desperdicio:

Queridos “reyes magos”:



otro año mas y otro día de reyes mas. Para este año querría un ordenador portátil, de estos que hay en el Mediamark y es que ese regalo me haría la chica mas feliz del universo y también me gustaría una “monster high” (las muñecas góticas) pero recordad si no me traéis al ídolo portátil lo tomare con todas las cosas frágiles y caras que pille

PD: El que avisa no es traidor.

Como me aburro y no es bueno para el medio ambiente voy a improvisar unos cuantos ripios:

queridos reyes magos, nacidos en oriente

no os extrañéis porque sea rápida de mente.

Un portátil me gustaría que me trajeseis

pero no me extrañaría nada que no lo hicieseis.

Sere infeliz hasta la perdición

porque no me traéis el maldito portátil del co---

(eso era un taco así que lo he sancionado)

esta maldición día y noche repetiré

y a papa y mama hartare.

Así pues me despido

perdiéndome en el olvido

y con todo el corazón

que puedo tener

termino estos ripios de una vez.







Con cariñitos,besitos y amor me despido corazón( estaba siendo sarcástica)

de la simpatiquisima Julia sin amor y con desgracia

FDO:



viernes, 3 de diciembre de 2010

La Princesa de las cenizas

El príncipe Manrique admiraba los jardines del Palacio Real desde un balcón. Todo parecía estar en calma, pero detrás de las verjas del castillo, familias enteras protestaban que sus hijos morían de hambre mientras los reyes daban solomillo a sus perros. Manrique hizo un gesto de tedio y volvió a entrar en el castillo ¡Si había sido la chusma la que había elegido a su abuelo como líder después de que echaran a la despótica casa del Sol! No tenía remedio, cada vez que las cosechas eran malas, el populacho se metía con los gobernantes creyéndose muy justo. El príncipe encontraba todo esto incómodo y aburrido. Ya tenía treinta y tantos años, su cabello se estaba volviendo gris, y alguien que no ha trabajado en toda su vida no va a empezar a hacerlo a esa edad. No. Al heredero le gustaban demasiado las juergas, los romances y las aventuras como para aguantar las quejas de campesinos pedigüeños y de embajadores desdeñosos. Todos contra su familia por ser una dinastía de apenas 30 años. ¿Que se le va a hacer? Como no se podía hacer nada, Manrique decidió ir al baile que acababa de convocar, al que habían sido llamadas todas las muchachas casaderas del reino. El príncipe había abandonado a su amante hacía poco y se sentía solo.
Pero aún así...
Apenas un par de valses más tarde se dio cuenta de su error: todas esas muchachas tan jóvenes e ilusionadas soñaban con una boda y una tiara y pasear en carroza y un sepulcro en la catedral ¡Costureras y criadas intentado mezclar su sangre con la sang royale! Inaudito.
Enfadado y disgustado sin entender muy bien contra quién o quienes, vagó por los corredores vegetales dando largos besos a la botella de Champagne. El mundo empezaba a zozobrar como un barco a la deriva cuando oyó una voz rebosante de poesía le hizo volver al mundo de pronto

"En el salón de los espejos,
giran las sombras y máscaras,
¿Donde estás? ¿Donde estás?
No te hallo,
Se ha esfumado tu reflejo.

En el bosque donde silba el viento
las ramas crujen bajo tu peso
Te dieron collar de cuerda,
¿Donde estás? ¿Donde estás?
No te hallo,
la lucha te alzó contra el cielo.

Marchaste a la lucha,
marchaste al asedio,
a defender tu cruz con celo
¿Donde estás? ¿Donde estás?
No te hallo,
y ya se han marchitado mis besos."

La aparición, de blanco y vestida como una dama de otra época, también parecía haber tenido un romance con la botella esa noche. Tenía el pelo largo, rubio y lacio de las princesas del imperio, y hablaba con el acento de la gente del continente. Aun así...
Había algo de irreal en ella. La forma en la que los rayos de la luna parecían atravesarla era algo extraño.
Aún así, se giró cuando vio al príncipe, y, en lugar de tratarle con la deferencia con la que todo el mundo le trataba, señaló la botella y pidió
-¡Unas cuantas burbujas para aliviar las penas, si puede ser!
Manrique esbozó una sonrisa amarga y bebió con la mujer. Por fin alguien que parecía comportarse sin poses ni reverencias. De joven debió haber sido muy bella, pero ya tenía la cara surcada por las arrugas, aunque que daba algo especial en torno a ella.
Al cabo de un par de tragos, empezaron a bailar un vals sin ritmo ni coordinación al son de las armonías que llegaban desde desdibujado palacio. De repente, empezaron a sonar las doce campanadas, con la cadencia de un toque de difuntos.
La dama levanto la cabeza con cara asustada y echó a correr como una corza. Manrique intentó sujetarla agarrándola de la manga, pero la túnica, delicada como un zapatito de cristal, se desgarró dejando al hombre con un jirón de gasa blanca en la mano. La mujer alcanzó un rayo de luna y desapareció como si se hubiera vuelto de polvo.

Manrique se obsesionó con al mujer. No había casi gente del Imperio desde que se hecho a la regenta Griselda cien años antes, la primera de la larga lista de rebeliones que empezaba a arrastrar el país. La buscó por todas partes. Mandó llamar a todas las mujeres rubias del reino, pero las pocas que había eran todas niñas ñoñas o cuarentonas casadas. Parecía que el príncipe se hubiese enamorado de un fantasma.Mientras, el pueblo se iba enfadando más y más, cansados de unos soberanos que parecían no prestar ninguna atención a su pueblo, pero se desvivían por encontrar a la nueva amante del heredero.

Manrique apenas salía de sus aposentos, si no era para dar largos paseos por los corredores murmurando entre dientes "desde la reina Griselda" ¡Y si esa era la clave? ¿Y si la reina dejó alguna hija ilegítima que escapara la revolución, o alguna de sus doncellas no hubiera vuelto al Sagrado Imperio de Navie y hubiera fundado una familia? Nada más ocurrirsele la idea al príncipe, empezó a recorrer todas las antiguas salas del palacio, buscando todo aquello que pudiera darle una pista de que fue de los acompañantes de Griselda.
Hubiera sido más fácil buscar una aguja en un pajar. Después de tantas revoluciones, los restos de la mayoría de las dinastías habían desaparecido, sustituidos por los retratos y las joyas de los nuevos reyes. Además, siendo Griselda una regenta extranjera, nadie se había molestado en rescatarla del olvido.
Quizás quedaba algún registro en la biblioteca del palacio...
Se podían contar con al mano los reyes que se habían molestado en entrar allí. El silencio pesado y permanente de la sala envolvía atenazaba. Manrique rebuscó y rebuscó en los archivos, esperando encontrar una lista de desaparecidos que le diera una pista. Los archivos estaban en una pequeña sala, envuelta en polvo y presidida por un retrato que la escasa luz no dejaba ver. El príncipe buscó y buscó, pero sólo halló listas de aquellos que murieron ayudando a Blanca, la princesa que destronó a Griselda.
Lleno de furia, quemó los papeles. La luz de la hoguera le permitió ver el retrato. Era de la princesa Blanca. Sin pararse a pensar en lo que hacía, arrancó el retrato... revelando que había otro debajo.
Una mujer de piel rosada, muy bella, con un largo y rubio cabello flotando a su alrededor.
El príncipe sí se había enamorado de un fantasma.
Salió corriendo a los jardines, con la mirada desquiciada¿Qué haría ahora?Si ella no había existido, si había sido sólo un espectro atraído por el alcohol... Llevado por un impulso repentino, como siempre se había llevado, Manrique puso fin a su vida saltando a una de las profundas fuentes de los jardines. Mientras caía, casi pudo ver la forma de una mujer en el polvo que el viento traía en remolinos, cayendo con él al agua para no levantarse
***
Esa misma tarde el pueblo, harto de hambre y miseria, saqueó el palacio y le prendió fuego, acabando con los reyes y con todo aquel que estaba dentro.
Un jirón de gasa, blanca e inmaculada, revoloteó entre las cenizas hasta desaparecer

martes, 30 de noviembre de 2010

La muñeca de trapo

Me conoces y me quisiste. Sigo aquí, ¿Sabes? En la misma estantería cubierta de polvo en la que me dejaste cuando creíste madurar, o cuando te regalaron algo mejor que una muñeca rota y vieja con ojos de botón.
Alguna muñeca rubia que canta o que duerme, más cara y exclusiva que la muñeca heredada de una hermana mayor o desenvuelta el día de Navidad de hace ya muchos años... Cuando aún eras una niña capaz de jugar con muñecas, antes de que crecieses y me desterraras al desván para hacer hueco a maquillajes y a vestidos.
Y te olvidas de mí. me olvidas mientras yo crío polvo sumida en la desesperación, en la amargura del recuerdo de unos años que pasaron muy rápido y no volverán. pero todo esto pasa sólo por mi cabeza, y tú nada sabes, y sigues regalando más y más muñecas a tus hijas, dándoles mi destino y haciéndolas hermanas mías.
Mujer que una vez fuiste mi ama y mi mamita, deja de regalar muñecas que después serán trastos. No te molestes en darme esos abrazos que aún de cuando en cuando me das, llenos de compasión fácil, rescatándome del olvido unos segundos y prometiéndome zurcir los jirones de mi falda para devolverme a mi exilio en la estantería.
A veces parece que a las muñecas de ojos de botón sólo se nos descosen los vestidos, pero ya todas tenemos los corazones deshilachados.

martes, 23 de noviembre de 2010

Amargura

No existo.

Soy el perfume de una vela apagada,
los ecos de una canción muda.
Soy el abrazo de un fantasma,
la amenaza de un niño pequeño.
Un atardecer escarlata.

Soy un libro en la hoguera,
un sueño al despertar,
una falsa profecía;
soy una muñeca rota,
el delirio de Elvira
y el amor de Montemar.

Soy un epitafio borrado,
un candidato rechazado,
una blanca visión,
el sabor de un adiós.

Huye de mí.
No existo,
pero naceré en ti
si me buscas.
no existo,
pero del mundo de los muertos
a regresar me ayudas.

viernes, 22 de octubre de 2010

Esbozo de Canción

Las hojas muertas
bailaban tenues
sobre la piedra eterna
a la sombra de cipreses.
El viento susurraba
su nana de lluvia y niebla,
y yo sentía en el alma
su tristeza pétrea.
un pensamiento
a mi mente volvía
Y así me preguntaba:
"¿Se puede existir
sin alma?
¿Se puede existir
sin vida?"
Y apenas un segundo
formuladas las preguntas
pude ver la respuesta
que clara acudía:
"¡Existes!
¡Tu comes, duermes, lloras!
Existes, aunque ya no vivas!"

viernes, 27 de agosto de 2010

Las tardes de domingo

Lo de arriba va en serio. Pero una amiga me ha dejado un poema suyo para que lo cuelgue. ¿La convenzo para que me deje más? Opiniones.
Mis viejas amigas olvidadas
¿Quién me iba a decir a mí
que volverían al irte tú?
Las veo venir, se acercan a mi casa.
Aún más tristes,
cargando una ausencia
en sus espaldas curvadas.
Puntuales.
Vienen sin sorpresas
porque no son esperadas.
Informes, sin colores
vienen en silencio
sin sonido de campanas.
Inalterables
una tras otra
sin presagios
arrancando las flores de lo impredecible
a su paso monótono
vuelan los pájaros de los alambres
y el cielo cubierto de tedio
se confunde con la carretera asfaltada.
Vienen haciendo del mundo
una carretera asfaltada.
Vienen a velar
con sus rostros idénticos
con sus máscaras de nada
con el único color posible
cuando ya nadie pinta los bocetos
de las horas sepultadas.
Han llegado al marcharte tú,
son mis viejas amigas olvidadas.
Las tardes de domingo
y han encontrado abierta la puerta de mi casa.

Granate

domingo, 22 de agosto de 2010

claro de luna

Cielo nocturno, has sido acuarela
Has durado un milenio y un instante
Has vuelto las nubes gasa brillante.
Has hecho la luna frívola vela.

Baile de máscaras se ha vuelto el cielo
Juntas las sombras y luceros danzan
a morir en el olvido avanzan
cubiertos por la negrura y su velo.

Ocurren, claros de luna fugaces
¡Batallas de luz y sombra en los cielos!
Los veo, sabiendo sus desenlaces.

He estado entre sus luces y señuelos
buscandote entre sombras y disfraces
Han sido míos. ¡Razones y anhelos!

viernes, 20 de agosto de 2010

tarde de lluvia

Leer y releer una carta
a la luz de una candela
y ansiar, querer quemarla
si arde también mi pena.

La lluvia tras las ventanas.
Y esta espera eterna.
vidas en libros guardadas.
Y esta espera eterna.
Sonrisas en fotos y orlas.
Y esta espera eterna.

Sentir la burla y la sorna.
Y esta espera eterna.
Sentirme ingenua y tonta.
Y esta espera eterna.

Pero aun sigo creyendo
en un futuro mejor
y sólo ahora entiendo
que esto... ¡esto es amor!

lunes, 16 de agosto de 2010

Pesadilla

Frío y neblina cubren
las calles, castillos, templos
donde moraron un día
ahora sólo muertos, muertos
el vacío se adivina
caminando con el viento
hicieron la ciudad suya
por siempre hace milenios

Aun se oyen los gritos,
aun resuenan los lamentos
en esta ciudad fantasma,
cenizas de un gran fuego
"gris y ruinosa y dormida,
pero nunca muerta" pienso
pero conozco este mundo
de nieblas, de silencio
¿Cómo sé esta mi patria?
¿Cómo sé que la odio y quiero?
¿Querer que despierte o que arda
un mundo que fue de muertos?
Pero entonces despierto
y entiendo que fue mi alma
la ciudad que vi en sueños.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Reflexión

Lluvia hastiada en las ventanas.
Partituras silenciosas.
Horas vacías y vanas.
Vidas frívolas y ociosas.

Y las hogueras, lejanas
y lejana la aventura
las letanías cercanas
y ausente la locura

Pero en estas mañanas
(todas grises e iguales)
soñé con ideas insanas
las juré, mis ideales:

"Creeré en ciencias arcanas,
jamás creeré en la muerte
pues tiene la raza humana
¡redención,cordura, suerte!